Debemos tener una policía en quien confiar. También necesitamos eficiencia legal y un verdadero sistema anti-corrupción. Esto proporciona seguridad jurídica ante los actos de todos los miembros de la sociedad.

La impunidad es el desprecio a la legalidad: surge por la incapacidad de un gobierno en materia de seguridad y justicia. Es imperante combatirla, y para eso requerimos instituciones fuertes y confiables.

El origen y destino de la inseguridad y la violencia, la corrupción, un mal desarrollo económico, e incluso de la desigualdad social es la impunidad. Es vital que entendamos las causas de la impunidad en cada estado, para encontrar la mejor solución a cada problema en su contexto individual.

Trabajemos en un sistema que funcione: Ministerios Públicos con recursos y personal capacitado, eficaz al momento de hacer denuncias y para el seguimiento de las mismas. Lo que sí es claro: si no tomamos acciones contundentes en el combate a la impunidad, México no podrá salir adelante.

Un México justo y seguro se define por la igualdad ante la ley y la igualdad de oportunidades para todos los ciudadanos.